top of page
Una crónica real. Sin filtros. Escrita mientras ocurría.
En 2020, en plena pandemia, abrí la primera fábrica de tequeños en Uruguay.
No sabía hacer tequeños, ni de procesos, ni de números.
Lo que leerás en esta narración no es un caso de éxito, ¿o sí? — es el proceso vivo. Los correos que escribí en tiempo real mientras negociábamos con inmobiliarias que mentían, lidiábamos con filtraciones y escasa red de apoyo. No sabía cómo iba a terminar todo.
Lo escribí así porque no sabía si lo lograríamos.

bottom of page
